El Parlamento Europeo pide que la UE ratifique de una vez el Convenio de Estambul
23 febrero 2023
El Parlamento Europeo aprueba este miércoles un informe que vuelve a pedir al Consejo Europeo la ratificación a nivel europeo el Convenio de Estambul. Como viene reivindicando el movimiento feminista desde hace años, este es un instrumento es esencial para combatir la violencia contra las mujeres en la UE y sentar un precedente que evite la regresión en materia de igualdad que persigue la extrema derecha.
“En estos casi cuatro años de legislatura han sido innumerables las veces que hemos hablado de la importancia de que la UE ratifique el Convenio de Estambul o que hemos visto cómo se ha rechazado la calificación de la violencia de género como eurodelito. A menudo nos han dejado sin base legal y han sacrificado con ello la vida de miles de mujeres en Europa”, ha indicado este martes la eurodiputada María Eugenia Rodríguez Palop en el pleno del PE.
La UE confirmó el convenio hace seis años, pero todavía no lo ha ratificad por el desacuerdo de algunos miembros. Sin embargo, el TJUE confirmó en 2021 que el Consejo podía proceder a la ratificación sin acuerdo previo de unanimidad. “La buena noticia es que no se necesita unanimidad para ratificar el Convenio de Estambul. La mala es que los gobiernos progresistas no han luchado lo suficiente y ahora nos podemos encontrar con la paradoja de que sea la presidencia sueca (del Consejo) quien protagonice su ratificación, ha continuado Palop.
La eurodiputada ha alertado además del riesgo de “purplewashing”, es decir, lavado de cara de la presidencia del Consejo Europeo por parte del Gobierno sueco, que en realidad está sostenido por la extrema derecha. “No solo es importante que se ratifique el Convenio de Estambul sino que ha de hacerse desde un enfoque feminista que aborde con seriedad las violencias machistas. Ya que llega tarde, al menos que se haga bien”, ha señalado la eurodiputada.
Seis Estados miembros no han ratificado el Convenio de Estambul: Bulgaria, Chequia, Hungría, Letonia, Lituania y Eslovaquia. Sin embargo, este instrumento es esencial para luchar contra lacras como la mutilación genital femenina (en Europa se calcula que hay 500.000 víctimas y que 180.000 más están en riesgo de sufrirla cada año) o la violencia física y sexual contra las mujeres (en Europa las encuestas dicen que una de cada tres mujeres ha sido víctima desde los 15 años de edad y el 74% considera que la violencia contra las mujeres es común en su país).
